Limpieza facial en spa: Cada cuánto tiempo debo realizármela

Limpieza facial en spa: Cada cuánto tiempo debo realizármela

 

Son muchas las mujeres que dudan sobre cuánto tiempo debe pasar para realizarse una nueva limpieza facial en un spa. La realidad es que la limpieza fácil es uno de los tratamientos estéticos más solicitados ya que sus beneficios se ven al instante y es un tratamiento básico que ayuda a mantener la piel hidratada y limpia en todo momento.

Cuando decides realizarte una limpieza facial en un spa no sólo estarás aprovechando las ventajas propias de este tipo de tratamientos sino que también aprovecharás las ventajas de estar en un spa, en donde podrás hacer un circuito termal y relajarte al máximo.

Cómo es una limpieza facial en un Spa

Las limpiezas faciales que se realizan por los profesionales de un Spa intenta adaptarse a las necesidades de cada cliente. Generalmente se realizan tres pasos fundamentales.

Por un lado, una limpieza completa facial con una leche limpiadora y tónico en donde se retira todo el maquillaje. Es una limpieza superficial. En algunos casos a partir de allí se realiza un pequeño peeling con el fin de abrir los poros. Una vez que el poro está abierto, entonces se pasa a extraer los puntos negros y se cierra el poro suavemente para pasar a realizar un masaje facial con algún ingrediente específico como lo puede ser un sérum. Esto dependerá de cada tipo de piel ya que también se puede realizar con alguna crema facial específica o una crema antioxidante. El profesional realizará el tratamiento con un masaje relajante y dando pequeños golpecitos en la cada con el fin de que se absorba mejor la crema. Finalmente, se suele incorporar alguna mascarilla adecuada para la piel para que se sellen todos los nutrientes que se han ido colocando durante todas las fases del tratamiento.

 

La realidad es que con el fin de eliminar las células muertas y hacer que la piel esté en todo momento limpia, sin puntos negros ni poros abiertos, se recomienda realizar una limpieza facial en un spa, al menos cada dos meses. De esta forma tendrás un mantenimiento adecuado de tu piel con muy poco esfuerzo y siguiendo posteriormente con tus cuidados diarios y exfoliaciones en casa.